Aquí llueve sin parar y Nat se ha roto el pulgar derecho. Gajes del baloncesto. Se está haciendo de izquierdas a marchas forzadas.
]]>Blonde, sí, queda claro que lo que tú viviste con esta gente es lo que estoy viviendo ahora. En otro estilo, pero su ánimo vital tiene un cierto parecido con el brasileiro: están jodidos pero tiran adelante de la mejor manera que saben.
Ahora, precisamente ahora, estoy bebiendo mate. Ya dije que está pendiente una entrada. También otra para tigre. Igual luego hago algo, que el resto de la semana está apretadísima.
Chupillo, gracias por la nota, pero veo que a pesar de todo lo que estoy aprendiendo de esta ciudad prefieres irte con Blonde a ver BsAs que conmigo…
]]>Dios!! Se me fueron otra vez los dedos…disculpas!
Chau!!
]]>JL. A esta última crónica, le pongo un notable alto.
Por ahí vas bien.
Sí, San Telmo un domingo por la mañana es realmente especial. Da igual que cientos de turistas nos tropecemos constantemente, también está lleno de lugareños y tiene ese no sé qué que te hace volver cada domingo aunque sólo sea un ratico. El tango es como el corazón que da vida a esta gente, lo impregna todo, como la mantequilla a una tostada; los músicos callejeros alegran cada esquina; los vendedores siempre tienen una sonrisa para darte aunque no les compres nada; los colores, los sonidos, la alegre tranquilidad que te acompaña en el paseo… San Telmo.
¿Su pasión por todo? Sí, bueno, ya me he percatado de que su músculo más en forma es la lengua, pero debo decir que me he encontrado con una, yo diría, pasión amarga. El desencanto por casi todo es enorme, y no digamos ahora que están de elecciones, escuchándoles lo que dicen de los políticos no sé cómo no usan esa pasión para pegarle fuego a la casa rosada y a medio país…
A una madre no la he escuchado argumentar a su hijo, pero sí que he escuchado a mi casera que a pesar de ser de mi edad más o menos, me hablaba el primer día como a un adolescente argumentando lo inargumentable acerca de la casa. Estuve por entrar al trapo, pero tenía prisa y veía que eso podía llevar horas…
Una noche en Palermo. Bueno, en sus mismas calles no, pero sí estuve allí en una milonga de esas en las que hay escuela de baile, primero de rock, luego de tango, y luego ya baila todo el mundo. Fue espectacular. Terminé emocionado apuntándome a bailar tangos. Y esto que parece un detalle sin importancia, los que me conocen bien sabrán valorarlo en su justa medida…
A recoleta y plaza Francia pensaba ir mañana a pasear. Hay que tener en cuenta que hemos tenido dos semanas de lluvia casi ininterrumpida, terrible, estaba todo el mundo cabreado y yo más.
La boca. Ahí sí que creo que se han pasado con el tema turístico. Por suerte Pato y Marce me llevaron a visitarla a primera hora de la mañana y fue muy agradable. He de volver, y lo haré en hora punta, hay que vivirlo todo. Un lugar con tanta historia merece cualquier sacrificio.
Corrientes. Hasta el número 2000 me le he andado varias veces, es imposible cansarse haciéndolo, pero por si acaso me perdía algo, el sábado me recorrí del 6000 al 2000… tú blonde sabrás muy bien que eso son muchas cuadras…
Esquina florida. No, no sé dónde está. Me lo apunto. Y aunque he estado en algún bar y café de los “notables”, en el Tortoni no. Lo apunto también.
Tigre. Como ya dije en el otro comentario, Tigre va a tener una entrada sola para él. Fue demasiado bueno como para contarlo así de pasada.
Sus múltiples librerías de 2ª mano. Eso sí que es un problema. Te puedes pegar toda la tarde como hipnotizado de una a otra y comprarías varios kilos de libros. Pero ese es el problema, que no sé dónde meterlos, así que me conformo con vivir el momento en cada una de las que voy.
Un billar en los 36 billares. Eso tampoco me lo sé. A la lista, confío en tí.
Y etc. etc… sí, bueno, el etc. es largo. La plaza Miserere me produce unas sensaciones realmente extrañas cuando la cruzo, es como un pequeño submundo marginal rodeado por todo el bullicio de las calles con tiendas de ropas al por mayor abarrotadas de gente comprando al por menor. Luego los garitos nocturnos de música de los que disfruto casi cada día, las fiestas en las casas de la gente, los teatros de barrio, los teatros de los burgueses… pero eso es otro tema interesante que también tendrá su entrada.
… Sí Buenos Aires tiene mucho para amar y mucho para odiar, como las grandes ciudades, y seguramente tiene más de las dos cosas que otras metrópolis porque en este continente creo que todas las cosas se miden con otras escalas a las que no estamos acostumbrados en nuestra pequeña europa. Y claro, las cosas negativas también cuentan en mi balanza. Recuerdo cuando viví dos años en Barcelona, hubo cosas magníficas, y las sigue teniendo, pero las cosas negativas me hicieron huir de allí… Ahora me gusta mucho volver de visita, pero no podría quedarme a vivir.
Creo que la increíble Buenos Aires me transmite esos mismos sentimientos. ¿Tú podrías vivir aquí muchos años, blonde?
Aupa, ya ves que el detalle borde pasaba desapercibido para todos y todas… es que eres muuuu mala, hija, sin acritud pero ya te vale, ya… y sí, claro, para ir por la calle miro muy bien en mi placar lo que me pongo. Tengo dos mudas, así que miro bien cuál está más limpia y es la que me pongo… Pero desde luego con sandalias y calcetines, nooooo, por favor… Y puedo decir, con orgullo, que es la primera vez que viajando estoy pasando por un lugareño más. Eso sí, todo se estropea cuando abro la boca, claro…
]]>Sin acritú, pollo, ya lo sabes.
XXX
]]>Bueeeeno, el detalle borde, está en la foto del interfecto, q actúa de guiri, por mucho q se intente aculturar con los oriundos. Y es q el muy boludo me anda con calcetines y sandalias!!!! AAAAAARRRG. Menos mal q el pantalón es largo, q si no veríamos como tiene los calcetines bien estiradicos hasta media pantorrilla.
(A ver, yo soy de las q antes del photoshop veía la arruga en la preysler y tengo el ojo acostumbrado)
((Es q las horas de espera cuando voy a la peluquería o al oculista son terroríficas!))
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